Especies

ELFOS ONÍRICOS

Los elfos del Plano Onírico son una subespecie profundamente conectada con el reino de los sueños. Sus orígenes están envueltos en misterio, pero, según las leyendas, fueron altos elfos y drows que, tras un pacto con la entidad conocida como La Soñadora, trascendieron la realidad física y adoptaron una esencia más etérea. Se dice que estos elfos oníricos no nacen, sino que despiertan en el mundo tras pasar la eternidad en el Plano Onírico. 

Goliath de lo Etéreo

Los goliath de lo etéreo son más altos y delgados que la mayoría de los goliath, con un aspecto más delicado. Sus tatuajes se iluminan suavemente en los lugares cargados de energía espiritual. Sus ojos son de tonos muy pálidos y su piel varía entre tonos grises y plateados, con matices azulados o verdosos. 

Sylvastaris

Estas criaturas de tamaño mediano tienen su origen en los bosques y han heredado todo tipo de rasgos silvestres. Algunos tienen hojas en lugar de cabello, otros han desarrollado extremidades animales, hocico de roedor y similitudes con otras alimañas. Son rápidos, ágiles y buena mano de obra, si eres capaz de controlarlos.

Meli Drows

La especie de los Meli Drows es una que no debería haber existido jamás. Se trata de un híbrido entre drows y gnomos, creado por los primeros a base de experimentar con esclavos de las maneras más inhumanas imaginables durante siglos. Fueron creados con la intención de desarrollar una especie servicial, capaces de fabricar poderosas armas de neferium sin verse perjudicados por sus efectos negativos.

Humano de las Planicies

El humano de las planicies es muy similar al humano común, pero toda una vida de habitar en el clima cambiante de la estepa y de trabajo duro en el campo lo ha curtido de una sensibilidad especial y de una conexión con la naturaleza muy propia. Su aspecto es bastante fornido y, por lo general, suelen ser altos. Son muy orgullosos en cuanto a sus costumbres y tradiciones se refiere, capaces de adaptarse rápidamente a climas extremos y siendo formidables granjeros y mercaderes.

Beag

Aunque a simple vista los Beag sean seres amables y adorables, lo cierto es que su origen, aunque no lo parezca, está marcado por el abandono y el dolor. Hace cientos de años, cuando las tierras de Isvariath se quedaron sin su diosa madre, Isvaria, los seres conocidos como Goliathard tomaron como suyas las grandes cimas de las montañas ancestrales, bajo las cuales los drows fundaron su ya olvidado imperio. Con el paso del tiempo, esta tosca especie descendió y recorrió los valles, encontrando varias entradas a las antiguas ruinas de los drow. Pero aunque los elfos ya no estuviesen en sus ciudades, eso no significaba que hubiesen dejado sus dominios desprotegidos.

Goliathard

El origen de los Goliathard es un misterio hasta para los más ancianos que habitan en el plano que los vio nacer, Isvariath. Hay leyendas que se aventuran a decir que unos pocos trolls dejaron atrás su forma de vida carente de orden para generar una nueva gracias a poderes ancestrales inimaginables. Otros dicen que simplemente son Goliath que han cambiado por culpa del frío… y otros, puede que los más acertados, no se atreven siquiera a cuestionar frente a un Goliathard de dónde han salido estos magníficos y poderosos seres.

Zynunaren

Los zynu han sido durante mucho tiempo un pueblo sin hogar, expulsados hace siglos de sus tierras ancestrales por un pecado que no cometieron y hace ya tiempo olvidaron. Pese a que ya nadie lo recuerda, siguen cargando con el peso de su supuesto error y con su exilio como castigo, verbalizado con la palabra «naren» anexada a sus nombres, que en una lengua ya olvidada, pero parecida a la de los enanos del este, significa asesino.

Orco de Steelbreach

Los orcos de Steelbreach han crecido y socializado de maneras muy diferentes a los que se encuentran en otras partes del Dragonlight. Sus cuerpos son mucho más delgados y su piel recuerda más a una esmeralda o a un zafiro. Sus facciones, marcadas por el buen clima y los lujos de la vida en El Núcleo, son mucho más refinadas. Siempre tienen un ojo completamente blanco y unas líneas rojizas en el cuello, parecidas a la marca que deja un rayo tras impactar, producto del contacto durante largos años con el neferium. Llevan largos trajes y vestidos de colores llamativos con una moderada cantidad de joyas.

Pebbel

Envueltos en un halo de leyenda, los pebbel han permanecido ocultos durante milenios en las profundidades de la tierra. Sus comunidades, reducidas a apenas un puñado de individuos, han evolucionado en un aislamiento casi absoluto. Desconocedores del miedo y con una curiosidad innata, estos seres han desarrollado una fascinación por todo aquello que brille o sea diferente a las rocas que los rodean.

Enano isleño

Esta subespecie, descendiente de los enanos, se ha alejado de la seguridad y la oscuridad de las cuevas y montañas para habitar las tropicales islas de otoño.

Son de mayor tamaño que los enanos convencionales, aunque no alcanzan la estatura de un humano. Son morenos, portan largas melenas de pelo castaño y sus barbas no son tan prominentes como las de sus parientes de las montañas. Su complexión física es ancha, brazos fuertes y musculosos, piernas robustas, y en su mayoría lucen con orgullo un vientre prominente. En su cultura, los vientres planos o delgados son una muestra de debilidad y de un estatus social bajo.

Godot

En lo profundo del refugio de Astarte, una vez emergió una seta extraña. Blandita, con ojos saltones y movimientos algo patosos, se alzó el primer Godot.

Su diversidad de formas, colores y poderes les da una sociedad alegre y juguetona. Los Godot son conocidos por su sentido del humor y sus travesuras: les encanta deslizarse por colinas o rebotar en lugares insospechados. Tienen cierta tendencia en inventar canciones que cuentan sus logros o competiciones absurdas como excusas para reírse o demostrar quién tiene razón.

Tieflings Linaje de Astarte

Los tiefling de Astarte son el legado andante de la diosa que les da nombre. Físicamente se caracterizan porque su piel es de colores rosados o pasteles, en ocasiones moteadas de pecas blancas o tierra como si de ciervos se trataran, y porque sus cuernos suelen asemejarse a cornamentas de ciervos o alces. Además, su cola suele acabar en forma de corazón, una huella directa de la diosa de la cual toman su nombre..